Experiencia de Servicio en Burgos (+18)

Once jóvenes del grupo Fuente I y II de MarCha de distintas ciudades y dos acompañantes. Esas fuimos las personas que compartimos esta experiencia de servicio y comunidad en Burgos. Durante 10 días estuvimos alojados en la casa parroquial de Villímar, dónde rápidamente formamos lo que iba a ser nuestro hogar.
Nuestro servicio como voluntarios estuvo dedicado a ancianos dependientes, discapacitados leves o moderados y a discapacitados profundos. Todas las mañanas acudíamos al centro de las Hermanas Hospitalarias y a Aspanias para compartir nuestro tiempo con los usuarios de estas instituciones. Allí sus trabajadores y voluntarios nos dieron una cálida acogida, y poco a poco fuimos conociendo a las personas con las que nos tocaba estar y conociendo sus dolencias y limitaciones. Personas que, sin lugar a dudas, han terminado haciéndose un hueco en nuestro corazón.
Por las tardes la experiencia de comunidad, era un ritmo totalmente distinto. Compartir mesa todos los días, hacer las comidas, organizar la casa, limpiar, visitar algunos lugares, formación, testimonios… pero sobretodo, disfrutar de vivir un estilo de vida al que no estamos acostumbrados y sacar el máximo partido a los pequeños momentos de encuentro, de parar, de celebrar.
Creo que esta experiencia nos ha enseñado a saborear cada gesto y cada momento, a valorar la comunidad. A agradecer y darnos cuenta aquello que nos aportan personas discapacitadas o dependientes que necesitan de atención. Al final, llegamos a Burgos con la intención de dar mucho de nosotros a los demás y, paradójicamente, hemos vuelto  a casa doblemente llenos.
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